sábado, 8 de noviembre de 2014

Envíe su agradecimiento al Cardenal Burke


Se puede firmar aquí:

Para: Cardenal Raymond Burke

Qisiera expresar mi agradecimiento personal por su servicio fiel en estos años como Prefecto de la Signatura Apostólica. En particular, me gustaría darle las gracias por ser una voz fuerte e intransigente en la defensa de las verdades de la vida y la familia.

Aunque un sinnúmero de hermanos católicos y defensores pro-vida y pro-familia extrañaremos su voz y presencia en el Vaticano, sé que una transferencia de la posición no hará nada para disuadirlo de proclamar con valentía las verdades del Evangelio de la Vida .

Usted me ha inspirado a luchar por la verdad en la caridad a pesar de todos los costos. Me comprometo a ser una voz como la suya : una voz de la verdad a tiempo y a destiempo.

Le ofrezco mis sinceras oraciones y buenos deseos a medida que avanza a través de este período de transición. Que Dios los bendiga.

Atentamente,
[Su nombre]





viernes, 7 de noviembre de 2014

La entrevista completa a Mons. Schneider, en español

Transcribimos a continuación la entrevista completa a Mons. Athanasius Schneider, Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Santa María en Astana, Kazakhtan.
Publicada en la revista Polonia Christiana

Comentario: Este Obispo sí que es católico. Recemos para que no sea misericordeado.


Contra los Fariseos

Su Excelencia, ¿cuál es su opinión sobre el Sínodo de la familia? ¿Cuál es su mensaje para las familias?

Durante el Sínodo, hubo momentos de evidente manipulación por parte de algunos clérigos con puestos clave en la estructura editorial y rectora del Sínodo. El informe provisional (Relatio post disceptationem) era claramente un texto prefabricado y sin vinculación con las verdaderas intervenciones de los Padres En las secciones sobre homosexualidad, sexualidad y los «divorciados vueltos a casar», el texto representa una ideología neopagana radical. Esta es la primera vez en la historia de la Iglesia en que un texto tan heterodoxo, surgido de un encuentro oficial entre Obispos católicos y bajo la dirección de un Papa, haya sido publicado, aun cuando tuviese carácter preliminar. Gracias a Dios y a las plegarias de los fieles de todo el mundo, un número considerable de padres Sinodales rechazaron decididamente esa agenda. Es una agenda que refleja la moralidad general corrupta y pagana de nuestra época, que está siendo impuesta mundialmente mediante la presión política y a través de los casi todopoderosos medios de comunicación oficiales, leales a los principios de la ideología mundial de género. Este documento sinodal, aunque sólo fuera provisional, constituye una auténtica vergüenza y una indicación de la medida en que el espíritu del mundo anticristiano ha invadido niveles importantes de la vida de la Iglesia. Este documento permanecerá para las futuras generaciones y para los historiadores como una mancha en el honor de la Sede Apostólica. Por fortuna, el Mensaje de los Padres Sinodales es un documento verdaderamente católico, que esboza la verdad divina sobre la familia sin silenciar las raíces profundas de los problemas, es decir, la realidad del pecado. Ofrece ánimo y consuelo auténticos a las familias católicas».
Algunas Citas del texto:
“Tenemos presente la carga impuesta por la vida en el sufrimiento que puede surgir por un hijo con necesidades especiales, con enfermedades graves, o con el deterioro por la edad avanzada, o por la muerte de algún ser querido. Admiramos la fidelidad de aquellos que vencen estas pruebas con coraje, fe y caridad. Ellos no lo ven como una carga impuesta sino como una forma de donación al prójimo, viendo en la debilidad de la carne  al Cristo sufriente…El amor conyugal, que es único e indisoluble, persevera en las dificultades. Es uno de los milagros más maravillosos y el más común. Este amor se propaga a través de la fertilidad y la generación, que involucran no sólo la procreación de los hijos sino el don de la vida divina en el bautismo, su catequesis, y su educación…La presencia de la familia de Jesús, María y José permanezca sobre ustedes” (1)


Los grupos que han estado esperando un cambio en las enseñanzas de la Iglesia con respecto a ciertas cuestiones morales (p.e. permitir la Comunión a las personas “divorciadas vueltas a casar” o buscando alguna forma de aprobación a las uniones homosexuales) probablemente se han visto decepcionados con el contenido de la Relatio final. ¿No habría de todos modos un peligro al cuestionar y discutir temas que son fundamentales para las enseñanzas de la Iglesia? ¿No hay un peligro de que esta misma discusión abra la puerta a serios abusos o a intentos de revisar estas enseñanzas en el futuro?

Un mandamiento divino, el sexto mandamiento, y la indisolubilidad absoluta del matrimonio sacramental, una regla de derecho divino, significan que los que se encuentran en estado de pecado grave no pueden ser admitidos a la Sagrada Comunión. Esto lo enseña San Pablo en su carta inspirada por el Espíritu Santo (1Co 11,27-30) y no puede someterse a voto, igual que la divinidad de Cristo nunca se sometería a voto. Una persona que sigue estando unida por el vínculo indisoluble del matrimonio sacramental y que, a pesar de ello, vive en cohabitación estable con otra persona, por precepto divino no puede ser admitida a la Sagrada Comunión. Hacer lo contrario sería una declaración pública por parte de la Iglesia, legitimando perversamente la negación de la indisolubilidad del matrimonio cristiano y, al mismo tiempo, aboliendo el sexto mandamiento de la Ley de Dios: No cometerás adulterio. Ninguna institución humana, ni siquiera el Papa o un Concilio Ecuménico, tiene la autoridad y la competencia para anular, ni siquiera de forma ligera o indirecta, uno de los diez mandamientos o las palabras divinas de Cristo: Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre (Mt 19,6) Sin consideración de que esta lúcida verdad haya sido de forma constante y sin cambios, porque es incambiable, a través de todas las épocas por el Magisterio de la Iglesia hasta nuestros días por ejemplo en la Familiaris Consortio de San Juan Pabo II, en el Catecismo de la Iglesia Católica y por el Papa Benedicto XVI, la admisibilidad a la Sagrada Eucaristía de los así llamados “divorciados vueltos a casar” ha sido sometida a votación en el Sínodo. Este hecho es en sí mismo muy grave y y representa una actitud de clerical arrogancia con respecto a la Verdad divina y la Palabra de Dios.

Indigno intento de someter a votación la Verdad divina
El intento de someter a votación la verdad divina y la Palabra de Dios es indigno de los que, como representantes del Magisterio, deben transmitir celosamente, como siervos buenos y fieles (cf. Mt 24, 45) el depósito divino.
Al admitir a los «divorciados vueltos a casar» a la Sagrada Comunión, esos obispos establecen una nueva tradición por su propia voluntad y vulnerando con ello el mandamiento de Dios, como Cristo reprochaba a los fariseos y a los escribas (cf. Mt 15,3). Y lo que es peor es el hecho de que esos obispos intentan legitimar su infidelidad a la Palabra de Cristo mediante argumentos como la «necesidad pastoral», la «misericordia», la «apertura al Espíritu Santo». No tienen reparo ni escrúpulo en pervertir de forma gnóstica el verdadero significado de esas palabras, denostando a los que se oponen a ellos y defienden el inmutable mandato divino y la verdadera Tradición como rígidos, escrupulosos o tradicionalistas». Durante la gran crisis Arriana en el s IV los defensores de la Divinidad del Hijo de Dios también fueron llamados “intransigentes” y “tradicionalistas”. San Atanasio llegó a ser excomulgado por el Papa Liberio y el Papa justificó el hecho con el argumento de que San Atanasio no estaba en comunión con los Obispos de Oriente que eran mayoritariamente heréticos o semi-heréticos. San Basilio el Grande afirmó frente a esa situación que: “Solamente un pecado es severamente castigado en estos días: la atenta observancia de las tradiciones de nuestros Padres. Por esa razón los buenos son arrojados fuera y llevados al desierto” (Ep. 243)
La realidad es que estos Obispos que alientan la admisión a la Comunión a los “divorciados vueltos a casar” son los nuevos Fariseos y Escribas porque rechazan el mandamiento de Dios contribuyendo al hecho de que del cuerpo y el corazón de los “divorciados vueltos a casar”  continúen “procediendo adulterios” (Mat. 15:19), porque ellos quieren una solución que “limpie”exteriormente para aparecer “limpios” frente a los que detentan el poder (los medios, la opinión pública). Pero de todos modos cuendo eventualmente se presenten ante el tribunal de Cristo, escucharán sin dudas para su propio desmayo estas palabras de Cristo: “¿Quién eres tu para enumerar mis mandamientos y tomar en tu boca mi alianza?. Tú que aborreces la disciplina y echas a la espalda mis palabras…y tienes  tu parte con el adúltero?” (Ps 50 (49):16:18).

La Relatio final del Sínodo también contiene, desafortunadamente, el parágrafo con el voto sobre el tema de la Santa Eucaristía para los “divorciados vueltos a casar”. Aun cuando no haya conseguido los dos tercios requeridos, permanece allí el hecho preocupante y asombroso de que la mayoría absoluta de los Obispos presentes hayan votado a favor de la Comunión para los “divorciados vueltos a casar”, un triste reflejo de la calidad espiritual del episcopado en nuestros días. Y es más triste aún que este parágrafo que no obtuvo la aprobación requerida por la mayoría calificada, permanezca a pesar de todo en el texto final de la Relatio y vaya a ser enviada a todas las diócesis para su discusión. Sólo aumentará la confusión doctrinal entre los sacerdotes y los fieles, al quedar en el aire que los mandamientos divinos, la Palabra de Cristo y la enseñanza del Apóstol Pablo están al albur de los distintos grupos de decisión. Un Cardenal que abierta y vehementemente apoyó el asunto de la admisión a la Santa Comunión de los “divorciados vueltos a casar” y aún la vergonzosa declaración sobre las “parejas” homosexuales de la Relatio preliminar estaba disconforme con la Relatio final, y terminó declarando que “El vaso está medio lleno”, que esperaba que había que trabajar para que esté lleno el año que viene. Debemos creer firmemente que Dios disipará los planes de engaño, infidelidad y traición. Cristo maneja infaliblemente el timón de la barca de su Iglesia en medio de tal tormenta. Creemos y confiamos en el que dirige la Iglesia, Nuestro Señor Jesucristo, que es la Verdad».


Estamos atravesando en estos días una cima en la agresión a la familia; esta agresión está acompañada por una tremenda confusión en el área de las ciencias sobre el hombre y la identidad del hombre. Desafortunadamente pareciera haber ciertos miembros de la jerarquía eclesiástica que al discutir estos asuntos expresan opiniones que contradicen las enseñanzas de Nuestro señor Jesucristo. ¿Cómo deberíamos dirigirnos a las personas que son víctimas de esta confusión, para que fortalezcan su fe y ayudarlos hacia su salvación?

Cristo purifica la fe a través de la prueba
En este tiempo extraordinariamente difícil, Cristo está purificando nuestra fe católica, de modo que, a través de la prueba, la Iglesia brille aún más y sea realmente luz y sal para un mundo neopagano insípido, gracias a la fidelidad y a la fe simple y pura en primer lugar de los fieles, de los pequeños de la Iglesia, de la «ecclesia docta» (la Iglesia que aprende), que en nuestros días fortalecerá a la «ecclesia docens» (la Iglesia que enseña, es decir, el Magisterio), de forma similar a lo que ya ocurrió en el siglo IV.
Tal como el beato cardenal Newman afirmó: “Es este un hecho muy remarcable, pero hay una enseñanza en él. Quizás fue permitido con el objeto de imprimir sobre esa Iglesia que salía de la persecución  la gran lección evangélica de que no el sabio y poderoso, sino el obscuro, el falto de instrucción y el débil, son su verdadera fuerza. Fue principalmente por el pueblo fiel que el Paganismo fue erradicado, y fue por el pueblo fiel bajo la guía de Atanasio y los Obispos de Egipto, y en algunos lugares con el apoyo de de sus Obispos y Sacerdotes  que la peor de las herejías fue resistida y echada del territorio sagrado…En ese tiempo de inmensa confusión el dogma divino de la Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo fue proclamado, mantenido y (humanamente hablando) preservado, mucho más por la “Ecclesia Docta” que por la “Ecclesia Docens”, en el que el cuerpo del Episcopado fue infiel a su misión  mientras el cuerpo de los laicos fue fiel a su Bautismo, en el tiempo en que a veces el Papa, otras algún patriarca o metropolitano u otras grandes Sedes, o Concilios generales dijeron lo que no debían o hicieron lo que oscureció o comprometió la Verdad revelada; mientras por otro lado fue el pueblo cristiano el que bajo la Providencia constituyó la fuerza eclesiástica de Atanasio, Hilario, Eusebio de Vercellae y otros grandes confesores solitarios, que hubieran fallado sin él” (Arrianos del s IV, pp.446, 466)

Anima a los católicos a ser fieles al Catecismo
Tenemos que animar a los católicos ordinarios a que sean fieles al Catecismo que han recibido, a que sean fieles a las claras palabras de Cristo en el Evangelio, a que sean fieles a la fe que sus padres y antepasados les transmitieron. Tenemos que organizar grupos de estudios y conferencias sobre la doctrina perenne de la Iglesia sobre el matrimonio y la castidad, invitando especialmente a los jóvenes y a las parejas casadas. Tenemos que mostrar la auténtica belleza de una vida en castidad, la auténtica belleza del matrimonio y la familia cristianos, el gran valor de la Cruz y del sacrificio en nuestras vidas. Tenemos que presentar más ejemplos de los santos y de personas ejemplares que, a pesar de que sufrían las mismas tentaciones de la carne, la misma hostilidad y burlas del mundo pagano, con la gracia de Cristo tuvieron una vida feliz en castidad, en un matrimonio cristiano y en una familia. La Fe, la fe Católica y Apostólica, pura e íntegra vencerá al mundo (cf. 1 Jn 5:4)

Formar grupos de ayuda para la conversión y la santidad
Tenemos que crear y promover grupos juveniles con el corazón puro, grupos de familias, grupos de esposos católicos, fieles a sus votos matrimoniales. Tenemos que organizar grupos que ayuden a las familias moral y materialmente rotas, grupos que asistan con su oración y buenos consejos a las parejas separadas, grupos y personas que ayuden a los «divorciados vueltos a casar» a comenzar una conversión seria, reconociendo con humildad su situación pecaminosa y abandonando con la gracia de Dios los pecados que vulneran el mandamiento de Dios y la santidad del sacramento del matrimonio. Tenemos que crear grupos que ayuden cuidadosamente a las personas con tendencias homosexuales a emprender el camino de la conversión cristiana, el camino feliz y hermoso de una vida casta, y en un momento dado les ofrezcan discretamente un remedio psicológico. Tenemos que mostrar y predicar a nuestros contemporáneos, en el mundo neopagano, la Buena Noticia liberadora de la enseñanza de Cristo: que los mandatos de Dios y el sexto mandamiento en particular son sabios y hermosos: La Ley del Señor es perfecta y es descanso del alma: el precepto del Señor es fiel e instruye al ignorante. Los mandatos del Señor son rectos y alegran el corazón. La norma del Señor es límpida y da luz a los ojos (Sal 19(18),7-8)».


Durante el Sínodo el Arzobispo Gadecki de Poznan y algunos otros distinguidos prelados expresaron públicamente su disconformidad con el hecho de que los resultados de la discusión se apartaran de las enseñanzas perennes de la Iglesia. ¿Existe la posibilidad de que por esta discusión haya un despertar de miembros del clero y de fieles que hasta ahora desconocían el hecho de que en el mismo seno de la Iglesia hubiera personas que socavaran las enseñanzas de Nuestro Señor?

La Iglesia en Polonia defendió la verdad en el Sínodo
«Es un honor para el catolicismo polaco que el Presidente del episcopado, Su Excelencia el Arzobispo Gądecki, haya defendido con claridad y valor la verdad de Cristo sobre el matrimonio y la sexualidad humana, mostrándose como un verdadero hijo espiritual de San Juan Pablo II. El cardenal George Pell habló muy adecuadamente de la agenda progresista sobre la sexualidad y la supuesta motivación misericordiosa y pastoral para dar la Sagrada comunión a los «divorciados vueltos a casar» durante el Sínodo, diciendo que sólo es la punta del iceberg y una especie de caballo de Troya en la Iglesia».

Periodista y blogueros católicos, soldados de Cristo.
Que en el mismo seno de la Iglesia hay personas que socavan la enseñanza de Nuestro Señor se hizo evidente ante el mundo entero gracias al Internet y al trabajo de algunos periodistas católicos que no permanecieron impasibles ante lo que estaba ocurriendo con el tesoro de la fe católica. Me alegró comprobar que algunos periodistas católicos y blogueros de Internet se comportaban como buenos soldados de Cristo y alertaban de la agenda clerical que buscaba socavar la doctrina perenne de Nuestro Señor. Los cardenales, obispos, sacerdotes, familias católicas y jóvenes católicos tienen que decirse: me niego a ajustarme al espíritu neopagano de este mundo, aunque sean obispos y sacerdotes los que lo difundan; no aceptaré su uso falaz y perverso de la misericordia divina y del «nuevo Pentecostés»; me niego a ofrecer granos de incienso ante la estatua del ídolo de la ideología de género, ante el ídolo de los segundos matrimonios, de la cohabitación; aunque mi obispo lo haga, yo no lo haré; con la gracia de Dios, elegiré sufrir en lugar de traicionar la verdad plena de Cristo sobre la sexualidad humana y el matrimonio.

Obispos y cardenales que ofrecen incienso a ídolos neopaganos
«Es el testimonio lo que convencerá al mundo, no los maestros, como dijo el Beato Pablo VI en Evangelii Nuntiandi. La Iglesia y el mundo necesitan urgentemente testigos intrépidos y francos de la verdad plena de los mandamientos y de la voluntad de Dios, de la verdad plena de las palabras de Cristo sobre el matrimonio. Los fariseos y escribas clericales modernos, esos obispos y cardenales que ofrecen granos de incienso ante los ídolos neopaganos de la ideología de género y la cohabitación, no convencerán a nadie para que crean en Cristo y ofrezcan sus vidas por Cristo.
Realmente “veritas Domini manet in aeternum” (Ps 116: la verdad del Señor permanece para siempre) y “Jesucristo es el mismo hoy y ayer y por los siglos” (Hebr. 13:8) y “la Verdad os hará libres” (Juan 8:32) Esta última frase bíblica era una de las favoritas  de San juan Pablo II, el Papa de la Familia. Podríamos agregar: la Verdad divina revelada e incambiable sobre la sexualidad humana traerá libertad a las almas dentro y fuera de la Iglesia. En medio de la crisis de la Iglesia y el mal ejemplo moral y doctrinal de algunos Obispos de su tiempo, San Agustín confortó a los simples fieles con estas palabras: “No importa lo que nosotros los Obispos seamos, vosotros estáis a salvo, los que tenéis a Dios por Padre y a su Iglesia como Madre” (Contra litteras Petiliani III, 9, 10).



Biografía de Mons. Schneider
Anton Schneider nació en Tokmok, (Kirghiz, Antigua Unión Soviética). En 1973, poco después de recibir su primera comunión en la mano del Beato Oleksa Zaryckyj, presbítero y mártir, marchó con su familia a Alemania. Cuando se unió a los Canónigos Regulares de la Santa Cruz de Coimbra, una orden religiosa católica, adoptó el nombre de Athanasius (Atanasio). Fue ordenado sacerdote el 25 de marzo de 1990. A partir de 1999, enseñó Patrología en el seminario María, Madre de la Iglesia en Karaganda.
El 2 de junio de 2006 fue consagrado obispo en el Altar de la Cátedra de San Pedro en el Vaticano por el Cardenal Angelo Sodano. En 2011 fue destinado como obispo auxiliar de la Archidiócesis de María Santísima en Astana (Kazajistán), que cuenta con cerca de cien mil católicos de una población total de cuatro millones de habitantes. Mons. Athanasius Schneider es el actual Secretario General de la Conferencia Episcopal de Kazajistán.


(1) Traducción propia. El texto del Documento Final (Relatio Synodi) continúa sin traducirse al Español, estando solamente en Italiano y en Inglés.
La “vergonzosa” e “inaceptable”(card. Müller) Relatio Post Disceptationem,  por el contrario, estuvo lista en cinco idiomas en 48 hs. , implicando una sorprendente velocidad de transcripción, edición y traducción de cientos de discursos e intervenciones.


Edición extractada en Infocatólica, de donde tomamos la base de esta traducción, que completamos con el original en inglés.
En polaco, aquí.
El resaltado es nuestro.



miércoles, 5 de noviembre de 2014

Remo Carlotto: ayer votando el aborto, hoy con Francisco.

Entre todas las esperpénticas visitas que son recibidas en el Vaticano en el último año y medio, la de hoy destaca.
Hoy el Papa Francisco ha recibido a Estela de Carlotto, cuyo mayor mérito aparente en la vida ha sido tener una hija terrorista, y a sus tres hijos, Remo, Claudia y Guido, más el supuesto nieto sorpresivamente recuperado.
Pero el caso más interesante del día es el de Remo Carlotto, que como diputado nacional ayer mismo impulsaba el aborto y hoy se presenta como si nada frente a este sucesor de Pedro, "el más inusual de la historia", tal como ajustadamente lo describió el cardenal Pell.
De todos modos queda claro que la culpa por estar ahí no la tiene este hijo diputado.



martes, 4 de noviembre de 2014

Otra vez. Se vuelve a tratar el aborto en el Congreso Argentino. Actualización.

Pidamos a la Virgen que cuide a sus hijos más pequeños e inocentes y no permita su exterminio a manos de nuestros legisladores.
Actualización: No hubo quorum para tratar la ley de exterminio. 
Demos gracias a Nuestra Señora.


lunes, 3 de noviembre de 2014

Imperdible reportaje al Cardenal G. Müller

En Infocatólica

«La Iglesia, ni antes, ni durante, ni después del Sínodo puede cambiar lo que viene de la enseñanza de Cristo»

Nasz Dziennik, uno de los más importantes medios de comunicación polacos, ha realizado una extensa entrevista con Su Eminencia, el cardenal Gerhard Müller, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la fe. El cardenal habla abiertamente a cerca de la influencia nociva sobre el Sínodo ; pero igualmente confirma que la enseñanza de la Iglesia sobre la sagrada Comunión para los «vueltos a casar» civilmente está absolutamente prohibida, por ser contrario al Evangelio; así mismo, todos y cada uno de los actos homosexuales, contrarios a la naturaleza, son un grave pecado. Y lanza una advertencia: hay « obispos, que se han permitido ser cegados, de alguna manera, por una sociedad secularizada»

(Witness For Church/InfoCatólica) El cardenal Müller ha abordado diversas cuestiones en la entrevista

Sobre los medios de comunicación

Desafortunadamente, en las sociedades modernas, diversos medios, organizaciones internacionales e incluso gobiernos de varios países, están intentando sembrar confusión en la mente de la gente. En muchos países, las relaciones están destruidas, y esto también se aplica al modelo cristiano de matrimonio y familia. La verdad sobre el matrimonio y la familia es relativizada. Estas tendencias, por desgracia , han entrado, de alguna manera, dentro de la Iglesia y los obispos, a los cuales los medios de comunicación intentan presionar... Nosotros tenemos a Cristo y al Evangelio. Este es nuestro punto de referencia, el fundamento de la única y adecuada enseñanza de la Iglesia...

Sobre el matrimonio

Hay un montón de medios pero sólo hay un mediador, que es Jesucristo y su Evangelio. Por lo tanto, la palabra de Dios no puede ser ignorada de ninguna manera y no se puede ceder en ninguna parte. Se debe aceptar totalmente. La Iglesia, ni antes, ni durante, ni después del Sínodo puede cambiar lo que viene de la enseñanza de Cristo. Respecto al matrimonio, éste está definido, ante todo, por las palabras: «lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre».

Sobre la homosexualidad

Hay algunas voces que después del Sínodo de la Iglesia introdujeron el «camino para una nueva apertura a los homosexuales». ¿Suena esto como si la Iglesia fuera a dejar de calificar los actos homosexuales como pecado y de condenarlos?
Por supuesto, para la Iglesia, el punto de partida de las relaciones siempre es el amor, de un hombre para con una mujer y de una mujer para con un hombre. La Iglesia se centra en esta relación y en ella construye su doctrina social, incluyendo la doctrina moral, lo cual abarca toda la ciencia de la sexualidad humana. Hay situaciones en las que una persona orienta su sexualidad hacia una persona del mismo sexo. Y esta tendencia en sí misma no es un asunto primordial para la Iglesia.
El catecismo de la Iglesia católica enseña que «las personas homosexuales están llamadas a la castidad». El papa Francisco dice que él no intenta crear una nueva doctrina de la Iglesia, pero está intentando mostrar que nadie que se ha equivocado y tenga una tendencia homosexual es juzgado por la Iglesia. Nadie está intentando aislar a estas personas; aún son totalmente personas. Pero hay que decir con claridad que la Iglesia ha juzgado negativamente los actos homosexuales. ¡Tomar parte de un acto homosexual no es aceptable! Y la Iglesia nunca abandonará esa valoración. Son contrarios a la ley natural y es un pecado.

Sobre los obispos

Desafortunadamente, hay representantes de la Iglesia, e incluso obispos, que se han permitido ser cegados, de alguna manera, por una sociedad secularizada, la cual les ha influenciado tanto que les ha hecho perderse el meollo de la cuestión o los ha sacado de las enseñanzas de la Iglesia basadas en la Revelación.
Ellos empiezan a pensar a cerca de las diferentes posibilidades, si es o sería posible, olvidando el fundamento... quizás sugiriendo algunas soluciones cuestionables en algún asunto comprometido, en situaciones difíciles en las que la gente se puede encontrar, quizás guiados por el deseo de ayudar a otro ser humano...
Todo está bien pero siempre se debe recordar que hay una agenda para nosotros, la agenda de la Iglesia, la cual está basada en la Revelación de Dios comunicada por Jesucristo. Y esto es realmente lo que es más importante para nosotros, si esto se pierde, se pierde todo.

sábado, 1 de noviembre de 2014

Todos los Santos

Litaniae Sanctorum


Kyrie, eleison (Kyrie, eleison.)
Christe, eleison (Christe, eleison.)
Kyrie, eleison (Kyrie, eleison.)
Pater de caelis, Deus, (miserere nobis.)
Fili, Redemptor mundi, Deus, (miserere nobis.)
Spiritus Sancte, Deus, (miserere nobis.)
Sancta Trinitas, unus Deus, (miserere nobis.)
Sancta Maria, (ora pro nobis.)
Sancta Dei Genetrix, (ora pro nobis.)
Sancta Virgo virginum, (ora pro nobis.)
Sancte Michael Gabriel et Raphael, (orate pro nobis.)
Omnes sancti Angeli, (orate pro nobis.)
Sancte Abraham, (ora pro nobis.)
Sancte Ioannes Baptista, (ora pro nobis.)
Sancte Ioseph, (ora pro nobis.)
Omnes sancti Patriarchae et Prophetae, (orate pro nobis.)
Sancte Petre et Paule, (orate pro nobis.)
Sancte Andrea, (ora pro nobis.)
Sancte Ioannes et Iacobe, (orate pro nobis.)
Sancte Matthaee, (ora pro nobis.)
Omnes sancti Apostoli, (orate pro nobis.)
Sancte Marce, (ora pro nobis.)
Sancta Maria Magdalena, (ora pro nobis.)
Omnes sancti discipuli Domini, (orate pro nobis.)
Sancte Stephane, (ora pro nobis.)
Sancte Ignati, (ora pro nobis.)
Sancte Polycarpe, (ora pro nobis.)
Sancte Iustine, (ora pro nobis.)
Sancte Laurenti, (ora pro nobis.)
Sancta Agnes, (ora pro nobis.)
Omnes sancti martyres, (orate pro nobis.)
Sancti Leo et Gregori, (orate pro nobis.)
Sancte Ambrosi, (ora pro nobis.)
Sancte Augustine, (ora pro nobis.)
Sancti Basili et Gregori, (orate pro nobis.)
Sancte Benedicte, (ora pro nobis.)
Sancte Ioannes Maria, (ora pro nobis.)
Sancta Teresia, (ora pro nobis.)
Sancta Elisabeth, (ora pro nobis.)
Omnes Sancti et Sanctae Dei, (orate pro nobis.)
Propitius esto, (libera nos Domine.)
Ab omni malo, (libera nos Domine.)
A morte perpetua, (libera nos Domine.)
Per Incarnationis tuae, (libera nos Domine.)
Per sanctam resurrectionem tuam, (libera nos Domine.)
Per refusionem Spiritus Sancti, (libera nos Domine.)
Christe Fili Dei vivi, (miserere nobis.)
Qui in hunc mundum venisti, (miserere nobis.)
Qui in mortem propter nos accepisti, (miserere nobis.)
Qui a mortuis resurrexisti, (miserere nobis.)
Qui Spiritum Sanctum in Apostolos misisti, (miserere nobis.)
Qui venturus es iudicare vivos et mortuos, (miserere nobis.)
Ut nobis parcas, (te rogamus audi nos.)
Ut ecclesiam tuam sanctam regere et conservare digneris, (te rogamus audi nos.)
Ut omnes homines ad Evangelii lumen perducere digneris, (te rogamus audi nos.)
Christe audi nos, (Christe audi nos.)
Christe exaudi nos, (Christe exaudi nos.)
Agnus Dei, qui tollis peccata mundi, (miserere nobis.)
Agnus Dei, qui tollis peccata mundi, (miserere nobis.)
Agnus Dei, qui tollis peccata mundi, (miserere nobis.)
Christe audi nos, (Christe audi nos.)
Christe exaudi nos, (Christe exaudi nos.)
Kyrie eleison, (Christe eleison.)
Kyrie eleison.

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Orlando di Lasso - Justorum animae

(cf. Missa Omnium Sanctorum, Offert.)
Visto en Rorate Caeli

viernes, 31 de octubre de 2014

El Gradualismo: una nueva Teología Moral

Ego sum qui sum

Entre todas las novedades que como una avalancha nos han caído últimamente,  hay una que si bien no ha pasado desapercibida, exige que nos detengamos un momento sobre ella, y es este asunto de la "gradualidad"
El término ha sido presentado por el Arzobispo Victor M. Fernández y resulta un tanto confuso, no sólo en su concepto sino en cuanto a su misma situación dentro del orden ético u ontológico. Es decir, ¿existe una "gradualidad" moral? Y no nos referimos aquí al progreso espiritual subjetivo sino a la objetividad del Bien.
Quizás entienda el Rector de la Universidad Católica Argentina que haya situaciones personales intermedias entre el bien y el pecado, una especie de masomenismo ontológico en la acción libre del sujeto que elige el mal, presentando razones suficientemente buenas, cosa que en definitiva es lo que hace cualquiera cuando peca.
Si esto se analiza con un poco de detenimiento, en realidad no es más que una desmantelación lisa y llana de todo el concepto de pecado, su abolición, empezando por el primer pecado de nuestros padres. Graficando: ni más ni menos que un bombazo bajo la línea de flotación de toda la Teología Moral, porque no se refiere Monseñor Fernandez a las diferentes causas atenuantes que pudieran existir en el caso particular presentado a juicio moral, sino que presenta al "gradualismo" como un concepto normativo general y abstracto, una lente aplicable a todos los casos. Un apriori categórico que determina positivamente cualquier juicio de manera arbitraria, desplazando la razón y poniendo a la voluntad en su lugar. En definitiva: si hay buena intención, ¿quién es nadie para juzgar?. Y hasta ahí llega la Moral Gradualista. Hasta un no-juicio, que en definitiva es un juicio con sentencia absolutoria tácita.
En realidad hay algo diabólico en todo esto, porque es "confuso", y no solamente en el sentido de difuminar el juicio, sino (y especialmente) porque "confunde" al bien y al mal en una mezcla de ser y no-ser, de derecho y torcido y lo establece no solamente como algo posible sino como algo deseable. En ese sentido, la "gradualidad" sería como una vía sin salida, el camino ancho por la que "los hombres marchan errantes en todas direcciones, como monstruos bicéfalos, en un andar y desandar continuos" al decir del viejo Parménides. ¿O es acaso que en la "valoración" de la conducta homosexual hay una conminación inmediata a abandonarla?, ¿habría entonces en la proposición de la "gradualidad" del adulterio el objetivo final de terminarlo? Podemos decir, usando el lenguaje de Mons Fernandez, "no jodamos"
Obviamente que no la hay. Lo que hay es una aceptación del pecado, y para el pecador una espantosa falta de misericordia, un abandono y, para agravante: una complicidad en el mal.
En definitiva, una mezcla de frío y caliente, que resulta en algo tibio. Tibio como un vómito.