lunes, 12 de mayo de 2014

Cancelan misa negra satánica en Universidad de Harvard

Cancelan misa negra satánica en Universidad de Harvard
BOSTON, 12 May. 14 / 07:28 pm (ACI).- A pocos minutos de iniciar la polémica "misa negra satánica" anunciada para esta noche en la Universidad de Harvard, voceros de esta casa de estudios informaron que el evento fue cancelado.
En un artículo publicado en el sitio web The Harvard Crimsona a las 8.15 p.m. hora local, se anunció la cancelación del rito satánico así como el retiro del auspicio que había dado el Harvard Extension School Cultural Studies Club. 
La misa negra debía comenzar a las 8:30 p.m. en una instalación dentro del campus. Tras una avalancha de críticas, los organizadores anunciaron en horas de la tarde que trasladarían el evento a un lugar fuera del campus. Sin embargo, hace pocos minutos cancelaron el evento que iba a ser organizado por un grupo de estudiantes denominado "Satanic Temple".

Actualización: Harvard, Lunes 12 de Mayo 8.00 p.m



BOSTON, 08 May. 14 / 06:32 pm (ACI).- El P. Michael Drea, capellán de la Asociaciones de Alumnos Católicos de la Universidad de Harvard, informó a CNA –agencia en inglés del grupo ACI– que el lunes 12 de mayo se celebrará una Hora Santa en desagravio por la “misa negra satánica” que un grupo tiene planeado realizar.
La Hora Santa
En desagravio por este polémico evento, el P. Michael Drea anunció una Hora Santa que se realizará el mismo lunes 12 de mayo a las 8:00 p.m. en la iglesia St. Paul, que es la parroquia de la Universidad de Harvard desde donde el sacerdote organiza su servicio pastoral.
El sacerdote explicó a CNA que la Hora Santa permitirá a los alumnos que “se concentren en la bondad de nuestro Señor Eucarístico” al tiempo que podrán pedirle ser verdaderos testigos y embajadores de Su amor.
En la Hora Santa participarán, además de los alumnos católicos de Harvard, una delegación del famoso Massachusetts Institute of Technology (MIT).
Para el P. Drea, la “misa negra satánica” es un evento “totalmente ridículo y extremadamente ofensivo para los católicos, lo que muestra una completa falta de respeto y odio por la fe católica.
El sacerdote lamentó la realización de la misa negra, expresó su esperanza de que al final no se lleve a cabo y precisó que, “cualquier persona que trate de presentar esto como una especie de libertad académica está tristemente equivocado y bastante desinformado”.
Sobre este polémico evento, el presidente de la Liga Católica en Estados Unidos, Bill Donohue, consideró que es “un ataque contra la sensibilidad católica” y solicitó a los católicos a contactarse con Harvard para expresar su protesta escribiendo al culturalstudiesclub@gmail.com o a Jeff Neal al correojeff_neal@harvard.edu o llamando al (+1) 617-495-1585.
También puede sumarse a la campaña de recolección de firmas lanzada en la plataforma citizengo en la dirección http://www.citizengo.org/es/6939-impidan-que-harvard-se-celebre-una-misa-negra-satanica  

Para sumarse a la hora santa, calcule su huso horario.

Hora actual en
Cambridge, United States

© Diferencia horaria

NOTA: Si bien esto es "extremadamente ofensivo para los católicos", tal como dice el P. Drea, y que "lastima nuestra sensibilidad católica", ese no es el problema central. Ni siquiera es demasiado importante. 
El problema central es que es extremadamente ofensivo hacia Dios. Y la hora santa programada no es una especie de "autodesagravio", sino un acto penitencial para pedir que Dios tenga misericordia de nosotros en este dia nefasto.



ACTUALIZACIÓN:

Cancelan misa negra satánica en Universidad de Harvard

Cancelan misa negra satánica en Universidad de Harvard
BOSTON, 12 May. 14 / 07:28 pm (ACI).- A pocos minutos de iniciar la polémica "misa negra satánica" anunciada para esta noche en la Universidad de Harvard, voceros de esta casa de estudios informaron que el evento fue cancelado.
En un artículo publicado en el sitio web The Harvard Crimsona a las 8.15 p.m. hora local, se anunció la cancelación del rito satánico así como el retiro del auspicio que había dado el Harvard Extension School Cultural Studies Club. 
La misa negra debía comenzar a las 8:30 p.m. en una instalación dentro del campus. Tras una avalancha de críticas, los organizadores anunciaron en horas de la tarde que trasladarían el evento a un lugar fuera del campus. Sin embargo, hace pocos minutos cancelaron el evento que iba a ser organizado por un grupo de estudiantes denominado "Satanic Temple".

viernes, 9 de mayo de 2014

Matar al mensajero o cómo Kasper viene bien para evitar problemas.

Parece ahora que Kasper dijo que el Papa le dijo que cree que el 50% de los matrimonios canónicos son inválidos y ahora todos a pegarle al herético cardenal. Algunos pegan por descrédito liso y llano, otros por descrédito voluntario, otros pegan por hacer pública una infidencia. Al fin y al cabo, dicen estos últimos, fue un comentario hecho en privado, en (pongámosle) un almuerzo bien servido. Pero lo cierto es que el asunto no es nuevo, ni fue hecho en privado. 

Lo cierto, y esto bien lo saben todos, es que el papa Francisco en primer lugar sí lo dijo, y en segundo lugar lo dijo en público. Y lo hizo en esa malhadada, desprolija y bergogliana reunión en la  verdulería, en el avión que lo trajo de regreso del carnaval de las JMJ, de sambera memoria.

Y lo que dijo fue textualmente esto:

"Con referencia al problema de la comunión a las personas en segunda unión, porque los divorciados pueden hacer la comunión, no hay problema, pero cuando viven en una segunda unión, no pueden. Creo que es necesario verlo desde el conjunto de la pastoral matrimonial. Y por eso es un problema. Pero también (hago un paréntesis) los ortodoxos tienen una praxis diferente. Ellos siguen la teología de la economía, como dicen ellos, y dan una segunda oportunidad, lo permiten. Pero creo que este problema (cierro el paréntesis) se debe estudiar en el marco de la pastoral matrimonial. Y por eso, dos cosas; primera: uno de los temas a consultar con estos ocho del consejo de los cardenales, cuando nos reunamos con ellos los días 1, 2 y 3 de octubre, es cómo se puede avanzar en la pastoral matrimonial, y este problema saldrá allí. Y, otra cosa: hace quince días, estuvo conmigo el Secretario del Sínodo de los Obispos para el tema del próximo Sínodo. Era un tema antropológico, pero hablando y hablando, yendo y viniendo, hemos visto este tema antropológico: la fe como ayuda a la planificación de la persona, pero en la familia, y tratar por tanto sobre la pastoral matrimonial. Estamos en camino hacia una pastoral matrimonial más profunda. Y esto es un problema que afecta a todos, porque hay tantos implicados, ¿no? Por ejemplo, les digo uno solamente: el cardinal Quarracino, mi predecesor, decía que para él la mitad de los matrimonios eran nulos. Pero ¿por qué lo decía? Porque se casan sin madurez, se casan sin darse cuenta que es para toda la vida, o se casan porque socialmente se deben casar. Y en esto entra también la pastoral matrimonial. Y también el problema judicial de la nulidad de los matrimonios, esto se debe revisar, porque los Tribunales eclesiásticos no bastan para esto. Es complejo, el problema de la pastoral matrimonial. Gracias."

Y esto bien lo saben todos. No estamos acá rescatando un texto ignoto de las Acta Sanctae Sedis. Así que más vale poner el punto en el lugar que va, y dejarse de jorobar.
Kasper, el "teólogo de rodillas", es el encargado de hacer el trabajo sucio. La zapa. El ambientador de un plan que está bien trazado desde el comienzo de este pontificado, o aún antes de eso (Aunque en el Principio no fue así) , y que fue sugerido Urbi et Orbi en su primer Angelus. Nada menos que en el primero, cuando nos enteramos que había un cardenal llamado Kasper, que era "muy buen teólogo", y que sus libros "le hacían mucho bien"

Así que más nos vale enfrentar las cosas tal como vienen y saber cómo vienen. Y estar listos para que en la Revolución el Sínodo de Octubre, si es que Dios permite su realización, nos encontremos con una fórmula que será seguramente impecable desde la doctrina (si por "doctrina" entendemos meros sonidos vacíos) pero completamente venenosa en la praxis, que es lo que vale. Algo así como: 
"Sobre los divorciados en segundas nupcias, la Iglesia, que es Madre Misericordiosa, acoge a todos aquellos casos particulares en esta triste situación como a sus hijos (alguna cita bíblica quedará muy bien aquí), tal como siempre lo hizo (alguna cita del CVII) y en especial en los primeros siglos según los Padres de la Iglesia, plenamente en la vida eclesial, en comunidad fraterna sacramental, etc etc."

Y ahí será el desbande. Y todos aquellos que ahora niegan que Bergoglio haya dicho lo que dijo, dirán con impostado entusiasmo que el Sínodo no dijo absolutamente nada nuevo, ni nada que vaya contra la Tradición o contra la Continuidad y se quedarán lo más tranquilos pero verán en la praxis sus parroquias infestadas de comuniones sacrílegas. El Mal ya estará hecho sin vuelta atrás (al menos humanamente hablando). Y entonces, se dará vuelta la página, nadie más hablará del tema, y pasaremos a discutir la situación de los sodomitas empernados en sus coyundas, a definirse (misericordiosamente) en el próximo Sínodo en un par de años. Y quizás sea entonces Mons. Ricca el encargado de ambientar el asunto. Dios tenga misericordia de nosotros. Y no dejemos de rezar por el Papa Francisco y sus cardenales.



martes, 6 de mayo de 2014

Carta Abierta a Monseñor José María Arancedo

Carta Abierta a Monseñor José María Arancedo
Presidente de la Conferencia Episcopal Argentina

Carta Abierta que María Lilia Genta dirige a Mons. José María Arancedo respecto de una Homilía pronunciada por él en el día de ayer [Las negritas son de los amigos de Sagrada Tradición].

Comentario breve de J.: Mujica resulta una figura trágica, víctima de sus gravísimos errores y, bien lejos de ser un santo, sólo es homenajeable desde una posición muy romántica o muy cínica. No nos cabe ninguna duda del cinismo de Mons. Arancedo.




Buenos Aires, 6 de mayo de 2014.- 


A S. E. R. Monseñor 
José María Arancedo 
Presidente de la Conferencia Episcopal Argentina 


Excelencia: 

He leído la homilía que VE pronunciara en la Misa de Apertura de la 107 Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina en el día de ayer. En ella recuerda VE que está próximo a cumplirse el cuadragésimo aniversario de la muerte del Padre Carlos Mugica, hecho que (son palabras textuales) “está presente en la memoria de la Iglesia”. Añade que el Padre Mugica fue víctima de un asesinato en una época triste de nuestra historia; que “fue un sacerdote que vivió su fe y ministerio en comunión con la Iglesia y al servicio de los más necesitados, que aún lo recuerdan con gratitud, cariño y dolor”; y concluye pidiendo al Señor que, “junto a la verdad y a la justicialos argentinos avancemos por la senda de nuestra reconciliación. Es respecto de este tema, particularmente sensible, que deseo escribirle ahora. 

Hace varios años, más precisamente el Viernes Santo de 1998, en el texto de una de las estaciones del Vía Crucis celebrado aquel día en Roma, se mencionaba de modo encomiástico a las Madres de Plaza de Mayo a las que se ponía como ejemplo. Por cierto que en aquella época las señoras aún no habían perpetrado su asalto y esquilmación del Estado Nacional con los “Sueños compartidos” de la mano del “hijo” (no Jesús, precisamente). En aquella ocasión, junto a otras señoras, familiares de “ajusticiados” en esos mismos años 70, “duros y tristes”, por “jóvenes idealistas” con quienes, como ha dicho el Papa Francisco, seguramente los Pastores se habían equivocado al educarlos y acompañarlos en sus “utopías”, integré una Comisión que pidió ser recibida por el entonces Presidente de la CEA, el hoy Cardenal Karlic, quien accedió a recibirnos y tras la entrevista nos remitió a nuestros respectivos obispos ordinarios. Así fue que, en mi caso y el de otros familiares, fuimos recibidos por el Arzobispo de Buenos Aires, Cardenal Bergoglio. 

Monseñor Karlic nos atendió con una cortesía gélida, sin dedicarnos una mirada ni menos una palabra de compasión o de misericordia. No digo hacia mí, que apenas soy hija de uno de esos muertos, pero tampoco para la Sra. Sonia Fernández Cutiellos, madre del Teniente coronel Horacio Fernández Cutiellos, muerto en el copamiento de La Tablada, que al menos era, y es, tan madre como las otras. En cambio, debo reconocer que Monseñor Bergoglio nos recibió con la mayor calidez, comprensión y misericordia, nos ofreció todas las parroquias de la Arquidiócesis para que hiciéramos rezar misas y rosarios por nuestros familiares caídos; sólo nos pidió que no rezáramos vía crucis para no aparecer como oponiendo un vía crucis a otro, recomendación que, al menos en mi caso, se cumplió. Aparte del hecho que acabo de relatar, en los años que siguieron, siempre como parte de asociaciones de víctimas del terrorismo, visité varios Obispos y en todos los casos encontré una actitud cálida y misericordiosa, más allá de lo que cada uno pensara políticamente. 

Pero en esta ocasión, Excelencia, no sólo me acerco al Pastor como hija, ya que lo soy de Jordán Bruno Genta, asesinado en la puerta de la misma casa donde hoy vivo con mi familia (coincidentemente, también hace cuarenta años de su muerte y aún nos estremece leer la carta que nos enviaron sus asesinos, escrita por un cura o ex cura según se evidencia en los conceptos allí vertidos). Esta vez me acerco, sobre todo, como joven de los sesenta y setenta. Me acerco in memoriam de tantos miembros de la Acción Católica en la que milité y de otros grupos católicos a los que también pertenecí. Chicas y muchachos con los que compartí misas, retiros, conferencias, actos públicos, guitarreadas y demás actividades propias de aquella juventud. ¡Cuántos de ellos fueron llevados a matar y morir por la encendida prédica del Padre Mugica y de otros curas tercermundistas! A alguno de esos sacerdotes los conocí personalmente, desde la infancia; es el caso del Padre Ricciardelli con quien compartía parroquia y barrio. 


En aquellos años trágicos, la Conferencia Episcopal Argentina, que VE ahora preside, publicó un duro Documento advirtiendo sobre los peligros y las desviaciones doctrinales que representaba el llamado Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo del que el Padre Mugica era uno de sus principales mentores. 

Monseñor Arancedo: fue duro afrontar la muerte de mi padre después de meses de amenazas; esto hizo pedazos a mis hijos. Pero mucho peor fue enterarme de que un joven otrora católico, Juan Carlos Dios, fue quien había puesto una bomba en un sonado atentado matando decenas de personas, en nombre de la “revolución”. Sólo los curas pudieron haber logrado semejante “conversión” suya pues resulta que, entre otras cosas, me recuerdo sentada a su lado siguiendo un largo curso sobre Santo Tomás en el que leíamos la Suma Teológica. Alargaría demasiado este escrito si enumerara a todos los conocidos y amigos que siguieron idéntico camino. 

Tengo alguna certeza de que el Padre Mugica se arrepintió al final y de que estaba preocupado por lo que había ayudado a construir. Curiosamente, no suele hacerse mención a esta actitud de arrepentimiento, pero qué bueno sería hacerlo en aras de la verdad completa. Antes de caer acribillado, mi padre comenzó a trazar la señal de la Cruz; era domingo y se dirigía a escuchar misa. El Padre Mugica fue asesinado después de celebrar misa. Espero que los jóvenes a quienes arrastró con su prédica a la guerrilla y murieron en ella, tuvieran tiempo de acercarse a Dios. 

Esta carta es abierta pues no tengo nada que ocultar ni disimular; pero, primero, como corresponde, se la envío a VE por medio del correo electrónico. Cuando fuera posible me gustaría hablar con VE; estimo que es el consejo que nos ha enviado el Papa Francisco a cuantos están en similar situación a la mía. Sería un buen ejercicio de la “cultura del encuentro”. En cuanto a conseguir la concordia nacional y la reconciliación de los argentinos, invocada en su Homilía, allí van todos nuestros esfuerzos como VE podrá apreciar si tuviere a bien observar la sostenida actividad desarrollada por múltiples asociaciones (la Asociación de Abogados por la Justicia y la Concordia, entre otras) que nos representan. 


Con afecto filial. 
Suya en el Señor. 


María Lilia Genta 
marialiliagenta@gmail.com


sábado, 3 de mayo de 2014

Cardenal de Paolis: «No tiene sentido la posibilidad de autorizar el acceso a la Eucaristía» a los divorciados vueltos a casar

CONFERENCIA EN UN TRIBUNAL ECLESIAL DE ITALIA

Cardenal de Paolis: «No tiene sentido la posibilidad de autorizar el acceso a la Eucaristía» a los divorciados vueltos a casar

El cardenal Velasio De Paolis pronunció recientemente una conferencia en Umbro (Italia) sobre la situación de los divorciados vueltos a casar. El prelado indicó que está en juego la indisolubilidad del matrimonio, la moral sexual, la doctrina sacramental y la armonía entre ley y misericordia divina. «No puede tener sentido la posibilidad de autorizar el acceso a la Eucaristía ni siquiera a la persona que no ha sido de ningún modo causa del fracaso matrimonial y que después ha pasado a convivir con otra persona».



(QuenotelacuentenInfocatólica) La conferencia del cardenal De Paolis ha sido traducida al español por el P. José Ansaldi, IVE, y reproducida íntegramante en el blog«Que no te la cuenten» del P. Javier Olivera Ravasi, IVE.
El cardenal hace referencia al último consistorio, donde se empezó a tratar la cuestión de los divorciados vueltos a casar:
El tema ha sido de algún modo anticipado en el Consistorio de los Cardenales del 20 y 21 de febrero pasado, donde, según los medios de comunicación, se ha de inmediato focalizado la discusión sobre la condición de los divorciados vueltos a casar, y de tal modo que el Card. Barbarin de Lyon, según lo que dice la prensa, parece exclamó: «habíamos sido llamados para hablar del matrimonio y nos encontramos en cambio discutiendo sobre los divorciados vueltos a casar».
Tras una reflexión sobre el diálogo de la Iglesia con el mundo moderno, en la que advierte que dicho diálogo se «ha transformado en adaptación, y tal vez ha comportado una cierta mundanización y secularización de la Iglesia, que ha terminado por no tener un lugar suficiente en la cultura actual ni fuerza en el trabajo de penetración de su mensaje», el purpurado entra de lleno en el debate, planteando cinco puntos:

1. Está en juego la ley divina: la indisolubilidad del matrimonio

En primer lugar la cuestión de la cual se está hablando no trata simplemente de una ley humana positiva, que pueda ser modificada a voluntad del legislador humano, incluido el eclesiástico. La ley de la indisolubilidad del matrimonio es una ley divina proclamada solemnemente por Jesús y confirmada más de una vez por la Iglesia, al punto que la norma que afirma que el matrimonio rato y consumado entre bautizados no puede ser disuelto por ninguna autoridad humana sino que se disuelve solo con la muerte es doctrina de fe de la Iglesia.

2. Ley divina: la moral sexual

Una segunda norma de derecho divino es que la sexualidad es lícita solo entre personas unidas en matrimonio; esto implica que quién convive con una persona que, según las leyes de la Iglesia no es su cónyuge, se encuentre en una situación grave de pecado que la excluye del acceso a la Eucaristía, y no sólo, sino que no puede recibir ni siquiera el sacramento de la penitencia, porque esto implica que el penitente no puede ser absuelto porque desea perseverar en aquella situación. De hecho la absolución implica que haya arrepentimiento y el propósito de no repetir el pecado.

3. Ley divina: acceder a la Eucaristía en estado de gracia

Debemos decir además que el acceder a la Eucaristía en estado de pecado grave contrasta con la naturaleza misma de la comunión y como tal es contraria a la voluntad divina y a la naturaleza misma de la Eucaristía. La Iglesia de hecho exige a quién quiera acceder a la Eucaristía el estado de gracia santificante, normalmente adquirido a través del sacramento de la penitencia; excepcionalmente cuando no sea posible confesarse y urge el acceso a la Eucaristía, se requiere la contrición perfecta que implica el propósito de confesarse cuanto antes. De tal modo el acceso a la Eucaristía implica siempre, al menos como propósito, la referencia al sacramento de la Penitencia. Se trata no simplemente de una norma disciplinar sino de una doctrina muy profunda sobre la misma Eucaristía, doctrina a menudo ignorada por los mismos fieles que manifiestan la voluntad de recibir el sacramento. Situación de pecado y comunión eucarística están en neto contraste y oposición. El sacramento del amor, y tal es la Eucaristía, es el sacramento de la amistad entre Cristo que se ofrece a sí mismo y el fiel que acepta la amistad con el Señor. El problema por eso debería ser afrontado seriamente justamente a partir del sentido de la participación al sacramento de la Eucaristía.

4. Ley divina: el sacramento de la penitencia

Cualquier pecado por más grave que sea puede ser perdonado por Dios y por la Iglesia. Sin embargo para recibir la absolución sacramental se requiere el arrepentimiento del pecado y el propósito de no recaer y por lo tanto de huir de las ocasiones de pecado.

5. Ley divina: armonía entre la ley divina y la misericordia divina

De frente a la ley divina no se pueden poner en contraste la misericordia y la justicia; el rigor de la ley y la misericordia y el perdón. En estos casos evidentemente no se puede hablar de una incapacidad o inadecuación de la ley para medir todos los casos concretos, especialmente si en el caso concreto el recurso a la misericordia no sería otra cosa que una violación directa de la ley divina. No se puede oponer misericordia y moralidad; ni se puede identificar el amor con la misericordia. Esta es ciertamente un rostro del amor, y como hemos tenido oportunidad de explicar, es también amor pero en cuanto comunica el bien que elimina todo mal. Pero el amor se puede a veces expresar, y en algunos casos se debe hacerlo, con la negación de la misericordia entendida como condescendencia benévola y peor aún como aprobación.

6. Ley divina: todo mandamiento de Dios es un don de su amor

El cumplimiento de un mandamiento de Dios no es ni puede ser visto como opuesto al amor y a la misericordia. Es más, todo mandamiento de Dios, incluso el más severo, refleja el rostro del amor de Dios, aunque no sea el de su amor misericordioso. El mandamiento de la indisolubilidad del matrimonio y de la castidad matrimonial es un don de Dios y no se puede oponer a la misericordia de Dios. Sin embargo, el amor tiene un rostro con múltiples aspectos: es siempre el rostro de Jesús que en todo acto de su vida divina en la tierra es un rostro amoroso, aun cuando se volvía severo para con los fariseos, los escribas y los hipócritas. Jesús, porque es Dios, es siempre amor.
A continuación el cardenal plantea y responde la pregunta: ¿se puede autorizar el acceso a la Eucaristía y a la Penitencia a un divorciado vuelto a casar que convive more uxorio? 
De frente a estas reflexiones, no tiene sentido y no puede tener sentido la posibilidad de autorizar el acceso a la Eucaristía ni siquiera a la persona que no ha sido de ningún modo causa del fracaso matrimonial y que después ha pasado a convivir con otra persona porque se ha sentido objeto de injusticia, en la necesidad de ser ayudada en la educación de los hijos y necesitada de afecto estableciendo una situación irreversible. De hecho ni siquiera la injusticia puede justificar la violación de la ley de Dios. Ni se puede aducir la debilidad humana o la falta de la vocación a la continencia perfecta. La ley del Señor a veces puede pedir acciones heroicas. Si el Señor nos encuentra en esta condición no nos hará faltar la gracia. Ni se puede justificar la ayuda de la cual la eventual persona inocente tiene necesidad para la educación de los hijos. Y tanto menos se puede aducir la irreversibilidad de la situación. Siempre por las mismas razones.
Vivir conyugalmente con un partner que no es el propio marido o la propia mujer es un acto intrínsecamente malo que no se puede jamás justificar por ningún motivo. Es la doctrina moral católica confirmada recientemente por el Sumo Pontífice Juan Pablo II en la encíclica Veritatis Splendor. Justificar en estos casos el acceso a la Eucaristía afirmando que se trata de casos singulares que no se pueden medir con la ley, porque la ley no puede cubrir todos los casos, es olvidar que en el caso presente se trata de una ley divina que por su misma naturaleza cubre todos los casos y no admite excepción, a menos que se quiera admitir la doctrina de la ética de la situación, condenada por la Iglesia en la mencionada encíclica Veritatis splendor.

Sobre el cardenal Kasper

Tras explicar la postura del cardenal Kasper en su intervención del 21 de febrero de este año ante el consistorio cardenalicio, y en referencia a la que pregunta que entonces hizo respecto a los divorciados vueltos a casar -"¿debemos o podemos negar, después de un tiempo de nueva orientación (metanoia), los sacramentos de la penitencia y después de la comunión?"- el cardenal De Paolis responde:
Más allá de las buenas intenciones, la pregunta no parece que pueda tener una respuesta positiva. Más allá de las diferentes situaciones en las cuales los divorciados vueltos a casar puedan encontrarse, en todas las situaciones se encuentra el mismo problema: la ilicitud de una convivencia more uxorio entre dos personas que no están ligadas por un verdadero vínculo matrimonial. El matrimonio civil, de hecho, no es un vínculo matrimonial; según las leyes de la Iglesia no tiene ni siquiera la apariencia de matrimonio, tanto que la Iglesia habla de «atentado» de matrimonio. De frente a esta situación no se ve cómo el divorciado pueda recibir la absolución sacramental y acceder a la Eucaristía. A menudo para legitimar el acceso a la Eucaristía de los divorciados vueltos a casar se ofrecen motivaciones que pueden tener una apariencia de bondad y legitimación.
Finalmente el cardenal italiano realiza una reflexión sobre los equívocos de determinada forma de hacer pastoral, los errores acerca de la misericordia de Dios, la nueva evangelización y la fuerza y la luz de la gracia.
S.E.R Velasio de Paolis,cardenal, dio fin a su conferencia con esta reflexión:
La Iglesia, aún cuando debe tener en cuenta la cultura y los tiempos que cambian, no puede no anunciar a Cristo, que es siempre el mismo, ¡ayer, hoy y siempre! (Hb 13, 8). La referencia a la cultura no puede ser la referencia principal, y mucho menos la única y la determinante para la Iglesia, sino que su punto de referencia debe ser Cristo y su verdad. No puede no ser motivo de reflexión el hecho de que no pocos cristianos hoy tienden a diluir el mensaje cristiano para hacerse aceptar por la cultura del tiempo. Aun más, a menudo dan la impresión de padecer el peso de la disciplina de la Iglesia y de los mandamientos de Dios que la regulan. En particular Jesús ha venido para reconducir al hombre al proyecto de Dios. ¡En lo que respecta al matrimonio ha anunciado el gozo del amor indisoluble en el sacramento del matrimonio! ¿Cómo puede ser que tantos cristianos sientan esto como un peso más bien que como un don y lleven a cabo grandes esfuerzos para redimensionarlo o aun mas para anularlo en vez de trabajar para defender la verdad y dar el testimonio del gozo de vivirlo?