sábado, 24 de octubre de 2015

El Relato de la Relatio.

Bien. Finalmente salió la Relatio final de este Sínodo del demonio. Apenas si hemos podido leer un par de párrafos y para rendir un tributo a la honestidad diremos que será muy difícil que lo leamos más allá.

Y nadie lo leerá.
Así que: 

LA CONCIENCIA DEBE FORMARSE CONFORME A LA FE

La Relatio final del Sínodo mantiene a salvo la doctrina de la Iglesia sobre el matrimonio y la sexualidad

La Relatio final del Sínodo general de la familia celebrado en Roma mantiene sin cambios la doctrina católica sobre las cuestiones más polémicas debatidas por los padres sinodales. En relación a los divorciados vueltos a casar, no se da paso a que puedan comulgar. Y respecto a las uniones homosexuales, el texto indica que «no hay fundamento alguno para asimilar o establecer analogías, ni siquiera remotamente» con el matrimonio. Igualmente se ratifica la enseñanza de la Humanae Vitae del Beato Pablo VI, Papa.

(InfoCatólica) En relación a los divorciados vueltos a casar, la Relatio final indica que:
El camino de discernimiento y acompañamiento orienta a estos fieles tomar conciencia de su situación ante Dios. El coloquio con el sacerdote, en el fuero interno, contribuye a la formación de un juicio correcto sobre lo que dificulta la posibilidad de una participación más plena en la vida de Iglesia y los pasos que pueden favorecerla y hacerla crecer.
Al mismo tiempo, el sínodo rechaza que haya alguna gradualidad en la ley de Cristo sobre el matrimonio y sun indisolubilidad:
Teniendo en cuenta que la misma ley no hay gradualidad, este discernimiento no podrá nunca prescindir de las exigencias de la verdad y de la caridad del Evangelio propuesto por la Iglesia. Para que esto suceda, se garantizan las condiciones necesarias de la humildad, la confianza, el amor a la Iglesia y su enseñanza, en la búsqueda sincera de la voluntad de Dios y el deseo de lograr una respuesta más perfecta.

Rechazo del aborto y los anticonceptivos

El texto final del sínodo rafifica igualmente la doctrina católica sobre el aborto y los anticonceptivos, eliminando cualquer posibilidad de que la conciencia de los fieles pueda ir en contra de dicha enseñanza:
La elección de la paternidad responsable presupone la formación de la conciencia, que es "el núcleo más secreto y el sagrario, donde está solo con Dios, cuya voz resuena en lo más íntimo de ella" (GS, 16). Cuanto más trate la pareja de escuchar en su conciencia a Dios y sus mandamientos (cf. Rom 2:15), y sean acompañados espiritualmente, su decisión será más íntimamente libre de una arbitrariedad subjetiva y ajustada a las formas de comportamiento de su entorno. Por el bien de esta dignidad de la conciencia, la Iglesia rechaza con todas sus fuerzas las acciones de ejecución del Estado en favor de la anticoncepción, la esterilización e incluso el aborto. Se fomentará el uso de métodos basados ​​en «ciclos naturales de la fertilidad» (Humanae Vitae, 11). Se pondrán de relieve que «estos métodos respetan el cuerpo de los esposos, fomentan el afecto entre ellos y favorecen la educación de una libertad auténtica» (Catecismo, 2370). Cabe destacar más que los niños son un regalo maravilloso de Dios, una alegría para los padres y para la Iglesia. A través de ellos el Señor renueva el mundo.

En contra del «matrimonio» homosexual

Los padres sinodales han sido claros a la hora de rechazar cualquier legislación que equipare, siquiera remotamente, a las uniones homosexuales con el «matrimonio».
En cuanto a las propuestas para equiparar al matrimonio las uniones entre personas homosexuales, “no hay fundamento alguno para asimilar o establecer analogías, ni siquiera remotamente, entre las uniones homosexuales y el designio de Dios para el matrimonio y la familia”. El Sínodo cree en todo caso totalmente inaceptable que las iglesias locales sufran presión en este asunto y que los organismos internacionales condicionen la ayuda financiera a los países pobres a la introducción de leyes que establecen el «matrimonio» entre personas del mismo sexo.


Caifás. Un viejo post de Ex Orbe


Seguramente habrán sido varios los que recordaron la profecía de Caifás cuando el flamante Papa se presentó en la Loggia y pidió la "bendición" al pueblo. Quizás algunos evocaron vagamente al Papa recientemente emeritado "para que la nación no perezca". Todo un antitypo...quizás.
Bien profetizó el Sumo Sacerdote Caifás y por el Sacrificio la nación no pereció, ni perecerá jamás, así que no temamos. Pero el viejo Templo fue destruído y su casa "quedó desierta". Como desierta quedará la neoiglesia si sus sacerdotes persisten en fornicar con los Poderes del Mundo.



A Propósito de Caifás. Un viejo post del Padre Terzio

A propósito de Caifás


Ayer, Viernes de Pasión, según el Misal tradicional y hoy, Sábado de la Vª Semana de Cuaresma, según el novus ordo, se ha leído como Evangelio de la Misa el impresionante texto de Jn 11, 45-57, con la profecía de Caifás:

" 45..Muchos de los judíos que habían venido a casa de María, viendo lo que había hecho, creyeron en él.
46. Pero algunos de ellos fueron donde los fariseos y les contaron lo que había hecho Jesús.
47. Entonces los sumos sacerdotes y los fariseos convocaron consejo y decían: «¿Qué hacemos? Porque este hombre realiza muchas señales.
48. Si le dejamos que siga así, todos creerán en él y vendrán los romanos y destruirán nuestro Lugar Santo y nuestra nación.»
49. Pero uno de ellos, Caifás, que era el Sumo Sacerdote de aquel año, les dijo: «Vosotros no sabéis nada,
50. ni caéis en la cuenta que os conviene que muera uno solo por el pueblo y no perezca toda la nación.»
51. Esto no lo dijo por su propia cuenta, sino que, como era Sumo Sacerdote aquel año, profetizó que Jesús iba a morir por la nación
52. - y no sólo por la nación, sino también para reunir en uno a los hijos de Dios que estaban dispersos.
53. Desde este día, decidieron darle muerte.
54. Por eso Jesús no andaba ya en público entre los judíos, sino que se retiró de allí a la región cercana al desierto, a una ciudada llamada Efraím, y allí residía con sus discípulos.
55. Estaba cerca la Pascua de los judíos, y muchos del país habían subido a Jerusalén, antes de la Pascua para purificarse.
56. Buscaban a Jesús y se decían unos a otros estando en el Templo: «¿Qué os parece? ¿Que no vendrá a la fiesta?»
57. Los sumos sacerdotes y los fariseos habían dado órdenes de que, si alguno sabía dónde estaba, lo notificara para detenerle."
La profecía pronunciada por Caifás vv. 49 y 50 es en sí un enunciado cristológico, explicado y explayado en la addenda del Evangelista, los vv. 51 y 52.
Destaco que: 
1- es una profecía 'inconsciente' proferida en sentido condenatorio con un implícito sentido cristológico que se le oculta en su valor y significado a quien la pronuncia, pero reconocida a posteriori por el Evangelista como un verdadero oráculo sagrado que definía de forma muy perfecta el sentido y el valor de la condena, pasión y muerte de nuestro Señor Jesucristo
2- su autor, Caifás, profetiza por una gracia aneja/vinculada al ministerio sagrado de Sumo Sacerdote, independientemente de su santidad personal, ni tampoco dependiente de su legitimidad sacerdotal en cuanto no pertenecía a la línea sacerdotal legítima de Sadoq, extinguida con Onías II el 175 a. C.
3- el oficio de Sumo Sacerdote y su gracia sacerdotal y profética no sufren merma por la coyuntura circunstancial de verse sometido a la designación de la autoridad pagana de Roma, siendo el representante de la autoridad imperial quien, de hecho, elegía y nombraba en aquel momento al Sumo Sacerdote
4- la eventualidad de la desiganción, no a perpetuidad sino sujeta al plazo temporal marcado arbitrariamente por la autoridad romana, tampoco es óbice para el mantenimiento y la manifestación del carisma profetíco del Sumo Sacerdote
5- el ejercicio profético confirmado por el pronunciamiente de ese oráculo cristológico, prueba y corrobora la legitimidad del Sumo Sacerdocio de Caifás, el último Sumo Sacerdote de la Antigua Alianza***, que consuma su alto y singular ministerio sagrado pronunciando esta profecía, todo ello atestiguado, grave y solemnemente, por el mismísimo Evangelista, que resalta en el texto evangélico el extraordinario valor de las palabras proféticas del Sumo Sacerdote Caifás
Esto que expongo, que serviría de esbozo de una interesantísima tesis (no sé si alguien lo habrá discurrido,´puesto que lo presento aquí como ocurrencia personal mía, de quien esto escribe) tiene - entiendo yo - un corolario, por extrapolación, aplicado al ministerio papal, si me explico y me entienden Uds. Tampoco quiero extenderme más, el blog no es el medio adecuado para elaborar tesis, ni para defenderlas más allá de un intuitivo enunciado, sin detalles, sin citas ni notas.
Pero, en todo caso, tomen nota y discurran los sedicentes 'sedevacantistas'. Y, si son razonablemente lógicos, entenderán que sus supuestos estarían contradichos por este grave y emocionante Evangelio.
Por lo menos a mí, cada año, cuando lo rezo en la Stª Misa, me emociona.
Laudetur Iesus Christus!
(alabanza que - ¡quién me lo iba a decir¡ - echo mucho de menos, por cierto)

*** El sacerdocio y el culto de la Antigua Alianza terminan absolutamente en el mismo instante en que Cristo ejerce y consuma su Sacerdocio, Eterno y Universal, en el Calvario. Al expirar en la Cruz, se rompe el velo del Templo. Aunque hubo otros sumos sacerdotes después de Caifás mismo, hasta la destrucción del Templo por los romanos, en el año 70, ni eran ya sacerdotes de la alianza ni el culto sacrificial ofrecido post-Pascha Christi tenía valor alguno.
+T.

viernes, 23 de octubre de 2015

Old Sarum!


Old Sarum Castle

Ya hemos comentado algo sobre este artículo del P. Hunwicke.
Quedaría decir que quizás el efecto que el Espíritu Santo ha suscitado en el cónclave al permitir este Papa que es tan extraño a la Iglesia y al convocar este Sínodo absurdo, sea el de liberarnos de ese clericalismo malsano que va cambiando de expresión mientras transcurren Papas y Concilios, pero que en esencia es siempre el mismo. Todo lo ha infectado. Pre y Post CVII. Desde Caifás hasta hoy. 

Ultra-ultramontanos Ultra-ultrapapistas, otra vez.

 Un cierto cardenal llamado Wuerl ha dicho en estos días "Siempre hay personas disconformes con lo que pasa en la Iglesia, pero la piedra de toque del catolicismo auténtico es la adhesión a las enseñanzas del Papa". Suena bien y suena obvio, pero ... 
 Tengamos en cuenta que este cardenal no dice “a los Papas”, sino “al Papa”. Así que se debe referir sólo al Papa, al Papa actual, al Papa que esté. Y tengamos en cuenta que no puede significar " a la enseñanza ex cathedra del Papa", porque en ese caso sus palabras nada significarían desde que Bergoglio no ha definido nada y si consideramos que, además, es cuestionable (por decirlo suavemente), que la Evangelii Gaudium y la Laudato Si sean en algún modo magisteriales.

 Así que, cuando un pontificado sigue a otro, este hombre extraño se aclara la mente de las enseñanzas de todos los papas anteriores (excepto, quizás, cuando sean ex cathedra), a fin de tener una tabula rasa sobre la cual inscribir cualquier idiosincrasia y opinión que el nuevo Papa resultara poseer. Y esto es lo que nos recomienda hacer al resto. ¿Es que acaso no lo entendí  bien?

 Me pregunto cómo imaginan estos rabiosos papistas fundamentalistas ultra extremos que sus pronunciamientos le sonarán a los no católicos. ¿Se imaginarán en serio que los Luteranos o los Anglicanos o los Ortodoxos pueden llegar a sentirse atraídos por la idea de un papado en el que cualquier capricho del actual ocupante de la Sede de San Pedro tiene que ser tragado sin rechistar, o que de lo contrario uno abandonaría  la "piedra de toque" de la doctrina "auténtica"? Más aún, en el Sinodo uno de los Circoli anglófonos informó que "un obispo afirmó que "el Papa puede, en efecto, torcer la mano de Dios ". ¿En serio? ¿Habrá intentado proponer esa idea loca con los presbiterianos y bautistas de su diócesis? ¿Estará absolutamente seguro de que seguiría creyendo lo mismo si algún futuro Papa ultra-regresivo comenzara a disponer toda suerte de cosas con las no se siente obligado?

 ¿Tendrán estos sospechosos extremistas papales respeto por las Escrituras, los Padres, los Credos, los Concilios, la Tradición o por los Papas (en plural)? ¿Son completamente indiferente a nuestros interlocutores en el diálogo ecuménico?

 ¿Sería cínico sospechar que el  Dogma de Wuerl no es más que un mantra conveniente para gritar a los cuatro vientos con el fin de cerrarle la boca a otras personas cuando uno está de acuerdo con un Papa, pero que es un principio que se entierra en silencio cuando no?

Magister: El Sínodo de los medios

Sobre la nota de Sandro Magister en Chiesa

Las ventanas están llenas de demonios....

jueves, 22 de octubre de 2015

La Neo-Iglesia y los ultracatólicos pre-sinodalistas


Es interesante volver sobre el brote de clericalismo ultramontano que le ha picado a los sectores más progresistas en estos últimos días. El P. Hunwicke lo ha destacado en un humoroso artículo, muy recomendable.
Estamos escuchando por todos lados las más extrañas invocaciones a la infalibilidad papal (de este Papa, pero no de los Papas, como señala el P. Hunwicke), a la asistencia irrenunciable del Espíritu Santo, a la diabólica rebeldía y contumacia de los que se oponen (los"ultraconservadores", léase católicos).
Es interesante, porque viene de las mismas bocas que hasta hace muy poco tiempo se levantaban contra cualquier manifestación de poder papal (el insoportable "cetralismo" de Juan Pablo II, o el "cerrado dogmatismo" de Benedicto, por ej., y los preconciliares no cuentan). Son las mismas plumas que se esgrimieron contra la Humanae Vitae, la Familiaris Consortio ("que ya tiene 35 años"), o la Caritas in Veritate, el Summorum Pontificum. Por no decir la Pascendi, la Libertas o el Syllabus, y menos aún, las lejanísimas definiciones de Trento.
Ya no se rechaza todo lo que pasó antes del Concilio, sino todo lo que ocurrió antes del Sínodo. Y lo cierto es que no importa cuál sea el resultado de las votaciones, porque el resultado del Sínodo es que la fe católica tal como la recibimos de Nuestro Señor haya sido sometida a votación.
El Nuevo Pentecostés es hoy y empezó hace dos semanas. Todo lo demás habría terminado. Es la "madurez en la fe", que reúne las formas más clericales del arcón pre-conciliar, completándolo con lo más farisaico del modernismo. En el fondo nada ha cambiado, el proceso es el mismo, llegando a los más bajos estratos de la degradación.

Tenemos un grave problema aquí, porque este proceso que llega a su fin es desenlace de la permanente concatenación de tesis presentadas por el clericalismo neocon, enfrentadas a las antítesis del progresismo no católico, en esta síntesis de catolicismo degradado, al que se llama "diálogo", o "luces y sombras" ni frío ni calor. Dios nos vomita. Es el triunfo de la premisa menor a fuer de 50 años de "peros" "aunques", "sinemargos" y "noobstantes". El demonio vive en el estado de excepción y la excepción manda ahora. Nos hemos degradado: ya no somos católicos. Y claro está, como dice el P. Bojorge por ahí, que el protestantismo es el peor de los enemigos porque es el enemigo interior, un mal propio de nuestra religión, el que acecha todo lo que es católico. Ahora somos esta mezcla extraña de luteranismo papólatra, que verá su síntesis en el cualunquismo sinodalista de las iglesias nacionales. Después, las Logias se irán encargando de ellas, una por una. Solve et Coagula.
El Papado será un figurón protocolar (ya lo es), que servirá para edulcorar componendas diplomáticas y darles una pata "espiritualista", y "seremos uno" con herejes y paganos.
Y los católicos....los católicos mejor que vayamos preparando el cogote. El catolicismo pre-sinodal, pequeña grey, no será tolerado. Y no importa cómo termine este Sínodo. Pero que Dios nos mande un pastor.





¿Y el Sínodo?

Mientras la Iglesia de Cristo se juega a cara o cruz su destino en la tierra las noticias hablan de la "operación" del rumor cerebral (Fr Blake ®) 
Al margen del asunto, me pregunto dónde andará mi Obispo ahora mismo. El que no apareció por la Catedral el Domingo pasado. La Catedral que Cristo le confió a él, para que se ocupe de nosotros.



Reponemos tres opiniones sobre el asunto:

"Los que sueñan o esperan, como nosotros, el gran esplendor de la gloria de Dios, son imbéciles o dementes, y los católicos "sensatos" que conocemos son los únicos que tienen la verdad. Las magnificencias y los triunfos anunciados por los Libros Santos, las enseñanzas del Salvador, las tinieblas simbólicas de su vida oculta, las fatigas sobrenaturales de su vida pública, sus milagros y su Transfiguración, la traición y la negación, la agonía del Huerto, los puñetazos, las bofetadas, los salivazos, los cinco mil azotes, la corona de espinas, las maldiciones de la multitud, la subida al calvario con la cruz y la crucifixión, acompañada de los inexpresables horrores que el Espíritu Santo no ha osado referir pero que las Revelaciones nos dejan entrever; en fin, Su muerte y Su resurrección... todas estas cosas ocurrieron para que hoy después de dos mil años, tengamos a León XIII y a Monsieur Charles (o, motus in fine velocior, a Bergoglio y esta chica Eugenia Tobal). Si Josué detuvo el sol, si la Madre de los Dolores lloró en Jerusalén, todo eso fue para que prosperase la santería de Palmé. Para eso mismo suspiraron los Patriarcas durante cinco mil años y para eso vertieron su sangre dieciocho millones de mártires. [...]" 
Leon Bloy - Carta a Ernest Hello




"Cómo se hayan de cumplir, en esta edad cabalística, las promesas de asistencia del Divino Espíritu a la Iglesia y cómo se haya de verificar el portae inferi non prevalebunt, las puertas del infierno no han de prevalecer, no cabe en la mente humana. Pero así como la Iglesia comenzó siendo una semilla pequeñísima (Mt., 13, 32.), y se hizo árbol y árbol frondoso, así puede reducirse en su frondosidad y tener una realidad mucha más modesta. Sabemos que el mysterium iniquitatis ya está obrando (2 Tes., 2, 7); pero no sabemos los límites de su poder. Sin embargo, no hay dificultad en admitir que la Iglesia de la publicidad pueda ser ganada por el enemigo y convertirse de Iglesia Católica en Iglesia gnóstica. Puede haber dos Iglesias, la una la de la publicidad, Iglesia magnificada en la propaganda, con obispos, sacerdotes y teólogos publicitados, y aún con un Pontífice de actitudes ambiguas; y otra, Iglesia del silencio, con un Papa fiel a Jesucristo en su enseñanza y con algunos sacerdotes, obispos y fieles que le sean adictos, esparcidos como “pusillus grex” por toda la tierra. Esta segunda sería la Iglesia de las promesas, y no aquella primera, que pudiera defeccionar.
Un mismo Papa presidiría ambas Iglesias, que aparente y exteriormente no sería sino una. El Papa, con sus actitudes ambiguas, daría pie para mantener el equívoco. Porque, por una parte, profesando una doctrina intachable sería cabeza de la Iglesia de las Promesas. Por otra parte., produciendo hechos equívocos y aún reprobables, aparecería como alentando la subversión y manteniendo la Iglesia gnóstica de la Publicidad. La eclesiología no ha estudiado suficientemente la posibilidad de una hipótesis como la que aquí proponernos. Pero si se piensa bien, la Promesa de Asistencia de la Iglesia se reduce a una Asistencia que impida al error introducirse en la Cátedra Romana y en la misma Iglesia, y además que la Iglesia no desaparezca ni sea destruida por sus enemigos (Las promesas están contenidas de modo particular en: Mt., 16, 13-20; 28, 1820; Juan, 14, 16-26.) Ninguno de los aspectos de esta hipótesis que aquí se propone queda invalidado por las promesas consignadas en los distintos lugares del Evangelio. Al contrario, ambas hipótesis cobran verosimilitud si se tienen en cuenta los pasajes escriturarios que se refieren a la defección de la fe. Esta defección, que será total, tendrá que coincidir con la perseverancia de la Iglesia hasta el fin. Dice el Señor en el Evangelio: “Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿encontrará fe en la tierra?” (Lc., 18, 8). San Pablo (II Carta a los cristianos de Tesalónica, 2, 3.) llama apostasía universal a esta defección de la fe, que ha de coincidir con la manifestación del “hombre de la iniquidad, del hijo de la perdición”.
Y esta apostasía universal es la secularización o ateización total de la vida pública y privada en la que está en camino el mundo actual.La única alternativa al Anticristo será Cristo, quien lo disolverá con el aliento de su boca. Cristo cumplirá entonces el acto final de liberar a la Historia. El hombre no quedará alienado bajo el inicuo. Pero no está anunciado que Cristo salvará a muchedumbre. Salvará sí a su Iglesia, “pusillus grex” (Lc.,2,32), rebañito pequeño, a quien el Padre se ha complacido en darle el Reino”." (P. Julio Meinvielle, De la cábala al progresismo, 1970)


“El mundo moderno, que niega el delito personal y sólo admite crímenes sociales, que no encuentra sitio para el arrepentimiento personal, sino sólo para las reformas públicas, ha  divorciado a Cristo de su Cruz. Lo que Dios había unido, los hombres lo han desunido…La Civilización Occidental post-cristiana ha elegido a Cristo sin la Cruz. Pero un Cristo sin sacrificio que reconcilie al mundo con Dios es un predicador ambulante barato, afeminado, incoloro…Sin su Cruz, Cristo queda reducido a un insoportable precursor de la democracia o a un humanitario que enseñó la fraternidad sin lágrimas.
Quien busca a Cristo sin Cruz acaba encontrando una cruz sin Cristo.
Hoy día necesitamos un Cristo que haga látigos para arrojar a los vendedores y compradores de nuestros nuevos templos; que maldiga las higueras estériles, que hable de cruces y sacrificios, y cuya Cruz sea como un mar embravecido. Pero no nos permitirá espigar y escoger entre sus palabras, apartando las que sean duras y aceptando las que halaguen nuestro gusto y capricho. Necesitamos un Cristo que restaure la indignación moral, que nos haga odiar el mal con intensidad apasionada, y amar el bien hasta el punto que podamos beber la muerte como bebemos agua”
                                                                     Ven. Fulton Sheen - Vida de Cristo


martes, 20 de octubre de 2015

Stat Veritas: La ideología de las Autoconvocadas.


Clarísimo reportaje al Prof. Juan Carlos Monedero (h), sobre la ideología de género, las "autoconvocadas", los sucesos de la Catedral de Mar del Plata de la semana pasada, la posición de la prensa liberal y la actitud de los clérigos frente al ataque.
En STAT VERITAS